Nuevas cartas en Fundación Emprender: Empresario Roberto Labbé y su rol como facilitador en los directorios colaborativos

Cuenta que fue recolector de basura, trabajó de peoneta de un camión tolva, cargando camiones que, en ese entonces, se cargaban a pala y mano. Pero que tardó años en relatar todo esto y más a sus hijos y que cuando le preguntan sobre cómo ha sido su vida, solo tiene recuerdos de su paso como estudiante de Ingeniería mecánica en una universidad del Santiago y de cuando se inició en su vida profesional. Se recibió de Ingeniero mecánico, después estudió Ingeniería civil Industrial y tiene un Posgrado en medio ambiente.

Roberto Labbé supera los 50 años, trabajo 22 años de empleado y hace 10 decidió emprender creando su propia empresa que ofrece servicios multidisciplinarios en el área de la ingeniería. Socio de la Cámara Chilena de la Construcción, ha sido parte de los directorios colaborativos de Fundación Emprender, instancias en donde se cruzan las más diversas historias y en donde se habla de soledades y de problemas cotidianos.

Y fue precisamente ahí donde este ingeniero compartió parte de sus experiencias, las mismas que lo avergonzaban y ocultaba a su familia, aquellas que lo hicieron crecer a golpes pero que más tarde comprendió que eran parte de una historia forjada a pulso y rigor.

“Mi vida profesional partía desde cuando comencé a trabajar como profesional. De ahí para atrás no contaba nada, ni de mis orígenes, ni de dónde venía y si me preguntaban, yo decía:  Estudié en la USACH. O contaba de que salí de la universidad”, relata Labbé.

Pero al llegar a los directorios colaborativos y ver la multiplicidad de vivencias que allí se narraban, lo motivaron a salir de ese cascarón vacío y dejar atrás sus más temidos temores. Y es que lo que para él resultaba ser una vergüenza, para otros era una motivación.

“Me pedían que contara mi historia. No quieres que te conozcan, me decían. Esto tienes que contarlo. Y lo conté en el segundo año y la recepción fue distinta. Porque de lo que uno se avergüenza a otros los motiva. Cuando lo dije por primera vez había empresarios con vivencias que eran una taza de leche respecto a lo vivido por mí y eso los motivó a pensar que tengo que ser agradecido de lo que he vivido”, agrega este empresario.

Su historia de resiliencia y la capacidad de hacer frente a situaciones complejas, fue captada por uno de los facilitadores de estos directorios colaborativos quien vio en este empresario las cualidades necesarias para dirigir uno de estos grupos.

Hoy, Roberto Labbé se prepara para ser facilitador de Fundación Emprender y asume este rol con humildad.  “Aún no soy facilitador. Me ofrecieron y acepté. Mi mayor expectativa es aprender, uno lleva hartos años con esto. Entiendo la dinámica de facilitador y la experiencia de haber formado parte de estos directorios. No soy coach. Lo único que sé es lo que he hecho en mi vida y lo que he logrado en mi desarrollo como profesional”, concluye Roberto.