La sucesión en empresas familiares

Al leer este título es posible anticipar varios focos y aproximaciones: aspectos societales, tributarios, herencia, gobierno corporativo, manejo de relaciones y conversaciones difíciles, sistema de incentivos, procesos de formación, y un largo etcétera. Las empresas familiares y sus desafíos, permiten un análisis interrelacionado de todas las variables que inciden en ella, convirtiéndolas en organizaciones altamente complejas.

Sin embargo, existe una mirada desde el propósito, que permite entender las motivaciones (o preocupaciones) que tanto fundadores como sucesores pueden estar teniendo en relación con el negocio, y que es fundamental considerar en cualquier diseño o ejecución de un proceso de sucesión. Incluso, no tenerlas en cuenta puede conducir al fracaso.

Desde la perspectiva del fundador (o de la generación que viene de salida), la aproximación al propósito resulta un poco más evidente. El vínculo emocional y de responsabilidad de una persona con la empresa que ha fundado o ha hecho crecer, es muy intenso, por lo que el diseño de la salida de la generación mayor no puede ser abrupta y debe considerar tiempos escalonados que permitan al fundador adaptarse a “su nueva vida”, y, por supuesto, diseñar un nuevo propósito para una nueva etapa. Citando a Herbert Huber, dueño de MaxHuber y líder del programa de Sucesión Familiar de Fundación Emprender, “no solo los sucesores son hijos del fundador. También lo es su empresa”.

Pero no solo desde el fundador hay vínculos emocionales. Desde la perspectiva del sucesor también existen, pero usualmente convertidos en expectativa. Este punto es crucial. Así como el fundador necesita mantener un vínculo con la empresa (aunque ahora más lejano), el sucesor necesita forjarlo, y para eso, debe contar con el espacio para impregnar su sello en la empresa. Ese sello puede adoptar distintas formas, y por supuesto dependerá del estilo y del propósito que el sucesor tenga, pero lo que está de fondo es la necesidad de convertirse él también en un empresario, y no en un mero administrador de la obra de su padre o madre.

Por estos motivos, resulta arriesgado partir un proceso de sucesión desde la asesoría legal, si no se ha realizado antes un análisis o toma de conciencia de todas las variables que están en juego, y por sobre todo, de aquellas que tienen relación con los vínculos entre los familiares, y las expectativas que ellos tienen con el negocio.

Fuente: Cooperativa.cl